el compresor hermético rotativo.


compresor abierto
Los compresores rotativos pueden ser de paletas o de excéntrica, también llamados de rodillo. La compresión se produce por la reducción del volumen resultante entra la carcasa y el elemento rotativo, cuyo eje no coincide con el eje de la carcasa se trata por tanto de un eje excéntrico. En estos compresores rotativos no son necesarias las válvulas de admisión, puesto que como el gas entra de forma continua en el compresor, la pulsación de gas se reduce al mínimo.
El compresor de paletas monta unas hojas rotatorias que se instalan a distancias iguales alrededor de la periferia de un rotor ranurado.
Las ranuras se mueven hacia dentro y hacia fuera, en forma radial en las ranuras del rotor al seguir el contorno de la pared del cilindro, debido a la fuerza centrifuga desarrollada por el rotor al girar.

El vapor de succión arrastrado al cilindro a través de las lumbreras de succión en la pared del mismo, queda atrapado entre las dos paletas adyacentes. El vapor es comprimido al girar las paletas del punto de máximo claro del rotor, al punto de mínimo claro, y una vez comprimido es descargado por las lumbreras correspondientes.
El compresor de rodillo emplea como su nombre indica un rodillo cilíndrico de acero, que gira sobre una flecha excéntrica montada concéntricamente en un rodillo.
Debido a la excentricidad de la flecha, el anillo cilíndrico es excéntrico con el cilindro y toca la pared de este en el punto de claro mínimo Al girar la flecha, el rodillo se desliza alrededor de la pared del cilindro, en contacto con la pared y en el mismo sentido de la rotación de la flecha.
Una hoja empujada por un resorte, montada en una ranura de la pared del cilindro, hace contacto fuertemente con el rodillo en todo momento. La hoja se mueve hacia dentro y hacia fuera de la ranura del cilindro, siguiendo el rodillo conforme gira éste alrededor de la pared del cilindro.