el confort en el aire acondicionado, aspectos más importantes


confort en el aire acondicionado
El concepto de confort describe un delicado equilibrio de sensaciones placenteras del cuerpo producidas por su entorno, y se puede decir que lo apreciamos cuando no somos conscientes de ninguna incomodidad. Los profesionales de la calefacción y el aire acondicionado tienen como labor la consecución de una atmósfera confortable para las personas. El confort proviene de cinco aspectos de nuestro entorno:
1º La temperatura.
2º La humedad.
3º El movimiento del aire
4º La limpieza del aire.
5º La pureza (ventilación)

La temperatura: Según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (R.I.T.E), la tª en calefacción debe estar entre 20 y 23 ºC, y en refrigeración entre 23 y 25 ºC.
La carga del local climatizado se aporta calentando el aire de recirculación hasta una tª máxima de 35ºC y la de refrigeración, enfriándolo hasta una tª mínima de 12ºC, siendo el aire impulsado en una hora de 4 a 5 veces el volumen del local climatizado (= caudal)

La humedad del aire acondicionado: afecta al grado de bienestar debiéndose mantener entre el 40 y 60% (H.R.), para mantener el aire en la zona de confort.
Al calentarse el aire, el grado de HR disminuye por permanecer constante el grado de humedad absoluta, por lo que es preciso colocar humectadores a la salida de la batería de calor, que pueden se de agua pulverizada o mantas humedecidas. En todos los casos absorben el calor latente de vaporización del agua que se estima en 540 kcal/kg.
Por el contrario, al enfriarse el aire el grado de HR aumenta por mantenerse constante la absoluta. Para hacer descender la HR y mantenerla en la zona de confort hemos de bajar su tª por debajo de la tª de rocío para que se condense el agua sobrante. Esto supone una nueva carga térmica que debe compensar el aparato refrigerador.

Limpieza del aire: El hombre, normalmente, respira alrededor de 15 Kg. de aire cada día, lo que comparado con 1,5 Kg. que toma en alimento y 2 Kg. de agua que bebe, nos da idea de lo importante que es para la salud y el confort la limpieza del aire. Generalmente el aire está contaminado con impurezas, tales como polvo, y debe filtrarse.
Generalmente se colocan filtros que sólo permiten el paso de partículas de escasas micras de diámetro que periódicamente deben ser sustituidos o limpiados (con chorro de aire o agua en contracorriente a la dirección de circulación del aire), por supuesto una vez desmontados. En clínicas y hospitales (quirófanos y cuidados intensivos) también se colocan en los conductos filtros de alta eficacia y lámparas germicidas en retornos de zonas críticas.

Velocidad del aire: La apropiada velocidad del aire ha sido anteriormente citada como una de las necesidades del confort. Los beneficios de un ambiente con temperatura y humedad correctas, sólo pueden transmitirse al cuerpo humano mediante una correcta circulación del aire. Por tanto, el aire debe ser distribuido y circulado uniformemente por toda la habitación acondicionada, con velocidad inferior al máximo indicado para cada uso.
Un sistema de acondicionamiento de aire es tanto mejor, cuanto mejor sea su sistema de distribución de aire.
Ventilación: Los olores y el humo que se acumulan en la mayoría de las habitaciones deben diluirse por la aportación de aire exterior.
Cuando una habitación no acondicionada se llena de humo y olores, la gente generalmente abre una ventana para ventilar la habitación. Una unidad de acondicionamiento de aire, puede hacerlo mejor. Puede acondicionar (enfriar, calentar, filtrar) el aire exterior introducido para la ventilación. Esta positiva ventilación asegura un aprovisionamiento continuo de aire exterior, lo que crea una ligera sobrepresión dentro de la habitación. De esta forma se evita que el aire sucio, no acondicionado, penetre en la habitación por las rendijas de las puertas y ventanas.
aunque no es un apartado del confort, también debemos de tener en cuenta los gases recalentados en el aire