la Temperatura del punto de rocío

La temperatura del punto de rocío es la temperatura umbral a partir de la cual, si la disminuimos, se empieza a condensar la humedad del aire, pasando al estado líquido. Por ejemplo, si pusiéramos un vaso de agua caliente en una habitación cuya temperatura ambiente fuera de 24 ºC y cuya humedad relativa fuera del 50%, el agua del vaso se evaporaría paulatinamente en el ambiente. Si enfriamos el vaso gradualmente con hielo, cuando la superficie del vaso alcance los 13 ºC, el agua empezará a formas gotitas en ella. La humedad de la habitación se recolectará también en el interior del vaso, cuyo nivel de agua comenzará a aumentar. Esta temperatura, a la que se condensa en forma de gotitas el agua que contiene el aire, se denomina temperatura del punto de rocío del aire. Se puede retirar la humedad del aire haciéndolo pasar sobre una superficie cuya temperatura esté por debajo de la del punto de rocío; el agua se condensará sobre la superficie fría, como puede ser la del serpentín de un acondicionador de aire (véase la figura 1). Hay que drenar la humedad condensada, y es esta humedad condensada el agua que se ve salir por el conducto de condensado de un acondicionador de aire.