Válvulas de seguridad


Según el Reglamento, los recipientes a presión dispondrán de una válvula de seguridad con escape conducido a un lugar sin peligro; en los circuitos de refrigeración se instalarán generalmente en el condensador. La presión de tarado depende del refrigerante utilizado y de su presión de servicio, debiendo ser al menos de 0,5 kg/cm2 superior al punto de corte del presostato de alta.
Algunas veces, en los equipos pequeños se instalan tapones fusibles en lugar de válvulas de seguridad, que consisten simplemente en un tapón para tubo en el cual hay un agujero que se rellena con una aleación de metal, diseñado especialmente para fundirse a una temperatura determinada. Esta temperatura de fusión depende de la relación presión – temperatura del refrigerante empleado en el sistema.
La diferencia entre el tapón y la válvula de seguridad consiste en que la fusión del tapón provoca la pérdida completa de la carga de refrigerante, mientras que la válvula de seguridad solamente libera el exceso de presión salvaguardando el resto de la carga.